3/3/17

Zombie





En un tiempo no muy lejano, me entregué, cedí a esa ilusión, mi voluntad, mis horas, casi mi vida, todo era un sueño, pues él,  era magia. 
Cuando lo maté,  también morí. 
Mi vida cambió, perdí mi sonrisa, mis anhelos, el interés por la vida, no me importaba nada; 
y nada me hacía feliz, deambulaba como un muerto viviente, respiraba por inercia, actuaba sólo para sobrevivir. 
Escuchaba música romántica, que terminaba en llanto y ganas de morir. 
Hasta qué llegaste tú.

Y entonces mis labios volvieron a sentir las cosquillas de las mariposas en mi interior y el haz de luz que desprendías devolvió el brillo a mis ojos. 

Fui muy feliz. 

tan feliz, que volví a escribir.

Hoy, tú también te vas, y no puedo retenerte, no existe fuerza alguna que me ayude a pedirte que te quedes.
 No, no quiero suplicarte.
No es necesario que te diga todo lo que estoy viviendo, decirte en lo que hoy me he convertido:
Ya lo sabes.

~Arely Huber
D.R.2017